Inicio Envianos tu relato Top relatos Nuevos relatos Buscador Contacto

Tu cuenta

Registrese gratis
Categorias

Autosatisfaccion (92)
Azotes (20)
Confesiones (49)
Control mental (60)
Cybersexo (128)
Dominacion (443)
Embarazadas (85)
Enanas (3)
Erotismo amor (26)
Exhibicionismo (168)
Famosas (3)
Fantasias eroticas (161)
Fetichismo (154)
Flechazos (32)
Gays (294)
Heterosexual (918)
Incestos (377)
Infidelidad (299)
Intercambios (193)
Jovencitos (56)
Lesbianas (194)
Maduras (171)
Masturbacion (203)
No consentido (76)
Orgias (196)
Otros (49)
Primera vez (67)
Sadomasoquismo (193)
Sexo anal (26)
Sexo oral (8)
Transexuales (172)
Voyerismo (29)
Zoofilia (259)

Paginas amigas
Ok juegos
Bombilla
Que chistes

Estrenos online
Busco porno
Agregar web

Que fotos
Peliculas
Contactos personales
Porno busco
Emule porno
Chicas
Creidas
Juegos online
Peliculas cine
Series online
Peliculas cine

+ Añadir tu web

 
Suscríbase!
Reciba trucos gratis en su e-mail. Indique su e-mail y presione suscribirme.




Categoría: Primera vez
Valor de este relato: 3.86
Enviado por:


Valora este relato erotico


Muy bueno

Bueno

Medio

Malo

Muy malo

Asi perdi mi virginidad
Hola, mi nombre es Gabriela, soy de Argentina, tengo 32 años y les contare la experiencia mas intensa de mi vida. Cuando tenia 18 años, era una chica muy timida, inhibida, nunca habia follado con nadie, aunque ya estaba espectacularmente desarrollada en el aspecto fisico, por supuesto. Desde jovencita mis padres siempre me habian mandado a campamentos. Por eso, aun a mis 18 años, mantenia el gusto por el camping. Decidimos con una amiga salir hacia el interior del pais sin rumbo fijo y recalamos en un lugar especialmente habilitado para acampar, de importantes dimensiones, frondosos pinares pero practicamente despoblado. El lugar nos maravillo a ambas y a pesar de que habia poco gente, decidimos quedarnos.
Transcurrimos una semana ahi, tomando el sol en una fabulosa piscina que reunia a los pocos habitantes del lugar. No pude evitar reparar en la mirada lasciva que me dirigia el guardavidas de la piscina. Posaba sus inmensos ojos en mis piernas bien contorneadas y en mis pechos turgentes y grandes, que aunque escondidos dejaban traslucir todo su esplendor. Juan era un muchacho fornido, con un fisico espectacular, esculpido, con musculos poderosos, bronceado por el sol, ojos llamativamente verdes, casi transparentes y una sonrisa para derretir a cualquier mujer. A pesar de mi timidez, era imposible dejar de mirarlo, de modo que un par de veces logre que mi mirada coincidiera con la suya.
Una tarde decidimos con mi amiga ir al pueblo a pasear y a comprar provisiones. Ella conocio alli a un chico bastante agradable que la invito a pasear a solas. Entendi el mensaje. Yo, con mi timidez a cuestas, no logre congeniar con ninguno de sus amigos, por lo que me volvi al camping sola, en el auto. La noche estaba cerrandose y la oscuridad me ponia nerviosa. No podia dormir, mi amiga parecia no volver, cosa que me preocupaba y los ruidos de la noche eran cada vez mas inquietantes. Finalmente, el ajetreo del dia me vencio y al poco tiempo cai en los brazos de Morfeo. Sumida en un sueño profundo senti un cosquilleo que no pude identificar. Pensando que era una pesadilla, bastante placentera por cierto, algo me dijo que debia despertarme. Al abrir los ojos pude distinguir en la oscuridad dos siluetas, una a cada lado de mi cuerpo casi desnudo. Aturdida pregunte: ?Que pasa? A continuacion, y en un instante, uno de ellos me tapo la boca con una de sus potentes manos. Estaba aterrada, casi inmovil. Una voz masculina me dijo: no grites, o tendremos que amordazarte, ?Prometes quedarte callada? Dije que si y la mano salio de mi boca.
Le pregunte que deseaba a lo que me contesto: He visto como me mirabas en la piscina... ?Te gustaria que te acariciara? Ante la pregunta y la situacion no dije ni si ni no. Pero la silueta se encargo de responder a la pregunta que yo no habia contestado: yo creo que si, el que calla otorga. Acto seguido ordeno a la otra silueta que me atara las manos por encima de la cabeza. Empece a gritar, a patalear, a luchar contra aquellos brazos que me triplicaban en fuerza. Una de las siluetas me abofeteo. Quede aturdida. Se me ordeno que no hablara, que gritar seria inutil, los unicos seres vivientes que nos rodeaban eran los arboles y las alimañas. Se me advirtio que cualquier ruido que saliera de mi ser seria castigado con un bofeton y si las cosas se salian de curso con la mordaza.
Juan empezo a pasar su dedo indice por mis pezones, primero muy lentamente y luego con movimientos circulares. Y me pregunto: ?Te gusta? No me gustaba la forma brutal con la que me habian avanzado pero de hecho su juego estaba empezando a gustarme y mi propia reaccion a asustarme. Mis pezones estaban poniendose rigidos. Me estaban delatando. Luego empezo a jugar descaradamente con ellos, los apretaba, los estrujaba, los pellizcaba, tanto era su juego que estaba empezando a mojarme. Trataba de no prestarle atencion, pero sus juegos eran tan placenteros que no podia evitar sentirlos. Estuve ahogando pequeños grititos de placer... a cada jugueteo de sus dedos en mis tetas empezaba a retorcerme, a moverme. Mientras, el otro chico, solo miraba y se tocaba. Uy, dijo Juan, veo que te gusta, no me he equivocado... ?Quieres que siga? No sabia que responder. Era una tortura lo que me estaban haciendo, pero tambien pense que seria una tortura dejarme ahi toda mojada. Timidamente asenti con la cabeza. Juan dijo: ?Asi que sos una putita barata? Ya veras el tratamiento que damos a perras calentonas como vos. Hasta ese momento me habia tocado por encima de la remerita del pijama. Me la levanto, saco un cuchillo, y casi sin darme cuenta rompio con el la remerita. El otro seguia masajeandose... Dejo el cuchillo a un lado y empezo a recorrer mis pezones con la punta de la lengua.
Empece a gemir cada vez con mas fuerza, a veces resistiendome, otras entregandome. Asi, consegui que el otro me pusiera la mordaza. Estar atada, con la mordaza y viendome acosada por dos hombres me excito muchisimo mas. Ya no podia resistirme. Juan continuaba con mis pezones, eran su obsesion, y tambien la mia. De repente empezo a morder uno de ellos mientras que el otro ya estaba en manos del otro tipo que no podia estarse sin tocarme. Ambos estaban mordiendome los pezones, a veces muy suavemente, otras, con fiereza. Se excitaban cada vez mas, escuchaba sus jadeos y su respiracion entrecortada. En el mismo estado estaba yo, casi a punto de explotar. Sin embargo, y a pesar de que era obvio de que estaba completamente a su merced no podia sentir sus cuerpos, ni sus pollas. Solo sentia sus bocas o sus manos. Esto me volvia loca, me hacia desearlos aun mas. Ansiaba tocarlos, pero no me dejaban.
Su lejania acrecentaba aun mas mi calentura. Mientras Juan seguia con mis tetas, llenas de saliva, el otro tipo me saco la bikini con tal violencia que pude sentir las gomas de las tiras en mi carne. Empezo a besar mi clitoris con su lengua, primero muy despacio y con tanta suavidad que me estremecio hasta lo mas profundo de mi ser. Despues los movimientos se hicieron cada vez mas rapidos, mas profundos, mas violentos. Sentia su aliento calentisimo, su lengua inquieta, sus movimientos cada vez mas rapidos, cada vez mas, y mas rapidos. Ya no podia soportarlo, estaba a punto de acabar. El tipo se dio cuenta y me dijo: no puta, vas a acabar cuando nosotros queramos, te damos placer, pero vos tambien tenes que darnos placer a nosotros. En ese momento, Juan me ordeno que me pusiera en cuatro patas por encima del otro tipo. Este empezo a chuparme las tetas. Juan me saco la mordaza y dijo: ahora vas chuparme la polla hasta que yo te diga. Asi estuve un rato, chupando desesperadamente esa fuente inmensa de placer que me estaban negando. Necesitaba imperiosamente tener alguna de sus pollas dentro de mi, ya no me interesaba si la de Juan o la del otro tipo. Ya no me importaba nada, solo queria acabar, necesitaba acabar. El otro tipo, paso su lengua por todo mi estomago, hasta nuevamente llegar a mi sexo, que estaba completamente mojado, palpitante y muy deseoso. Juan se aparto y me dijo: ahora voy a mirar sus movimientos, me excita esto de follar en la oscuridad.
El otro seguia dandole a mi clitoris con su lengua, pasando sus dientes por el, absorbiendo todos mis jugos, siempre dejandome al limite del orgasmo, cuando, de repente, me ordeno que me quedara en cuatro patas. Asi quede durante algunos minutos. Sentia a mis espaldas un sonido como que estaban refregando algo pero no lograba identificar que era. Al poco tiempo, el otro tipo me dice: esto va a dolerte, pero asi es como me gusta hacerlo, y como sos una pequeña puta tambien va a gustarte a vos. No me importaba perder mi virginidad. Me chupo el agujero del culo, puso un liquido aceitoso en el y me penetro con fiereza, tan violentamente que sentia que mis tripas se iban a escapar. Empece a llorar, me caian las lagrimas, pero en algun momento el dolor se convirtio en tan intenso placer que los gemidos terminaron siendo ruidos guturales ahogados por la mordaza, que la habian vuelto a poner, pero que delataban mi excitacion.. Su polla era una ametralladora insaciable, bastante grande, tan dura como la piedra mas dura, que generaba tanto dolor y placer que me estaba desmoronando. Sentia golpear sus huevos en mi culo, yo me contorneaba, lo acompañaba para que la penetracion fuera lo mas profunda posible.
El, ademas, me apretaba las tetas con sus manos. Juan se canso de mirar y de escuchar mis jadeos ahogados, me saco la mordaza y puso intempestivamente su polla en mi boca. Chupe la punta de su polla con mi lengua, luego recorri con ella toda su extension y suavidad, baje hasta sus huevos, les pase la lengua, los abrace con mis labios y los llene de saliva. Por ultimo el introdujo su polla por completo en mi boca, la recorri dentro de ella con mi lengua, envolviendola con mi saliva caliente, haciendo presion en su punta, recorriendo sus pliegues. Yo estaba tan caliente, habian logrado calentarme tanto que necesitaba mas.
Queria a Juan en mi coño, que me penetraran los dos a la vez. Otra vez no me importaba ser virgen, clamaba por dejar de serlo en ese mismo instante, mientras mas rapido mejor. Parece que Juan se dio cuenta ya que hizo que me acostara encima de el, boca abajo y con las piernas abiertas, mientras el otro no dejaba de bombear con alevosia mi culo dolorido pero aun sediento de placer. Juan me serrucho violentamente, sin piedad, como yo estaba esperando. Su polla era como la del otro tipo, potente, incansable, llenaba todo el espacio disponible, generandome entre los dos bombeos tanto placer que perdi completamente el sentido del tiempo y del espacio. Rasgo mi himen sadicamente, la sangre y mis fluidos comenzaron a cubrir su polla. Mi virginidad parecio sorprenderlo y excitarlo aun mas, pues sus arremetidas se volvieron implacables, mas profundas y violentas que las anteriores. Yo no podia parar de gemir, de retorcerme.
Casi no podia respirar. Estaban taladrandome violentamente entre dos. Ya no podia aguantar mas, estaba a punto de explotar, ya estaba por acabar. Cuando mis gemidos se convirtieron en gritos de placer inusitado, ambos bombearon aun con mas fuerza, haciendome llegar al extasis, provocandome varios orgasmos, cada cual mas profundo que el anterior. El tipo que me estaba penetrando por detras no me solto hasta que hubo terminado, con la respiracion entrecortada aun despues de haber eyaculado. Juan termino en mi boca. Chupe esa leche como pude, ya que estaba sin fuerzas. Quede exhausta, ellos me desataron las manos y se fueron enseguida. Al otro dia, ya volviendo para casa y revisando mis cosas, encontre un papelito donde Juan habia anotado su numero de telefono. Despues de 14 años, Juan sigue dandome placer de vez en cuando, pero nunca quiso decirme quien era ese otro tipo a quien nunca antes habia visto.



Envía este relato erotico a tú amigo/a
Tu e-mail:
E-mail de tu amigo/a:
Recibir relato erotico en mi e-mail.    



 




 

Relatos eroticos verdes, relatos sexuales porno, relatos porno, relatos xxx, relatos gratis de sexo.
Historias verdes, historias eroticas, relatos gays, relatos pornos y hablados, relatos de incesto, relatos de sexo filial, cuentos eroticos, relatos cortos y muy sexuales, historias porno de jovencitos, relatos pornograficos, relatos de violaciones, relatos eroticos de travestis.