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Categoría: Incestos
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El papa de Aldana
Aldana y yo fuimos amigas desde pequeñas, fuimos juntas al colegio primario y despues cursamos la secundaria. ?bamos juntas a todos lados, conociamos los secretos mas intimos de cada una, pero siempre pense que esa sombra en sus ojos era algo que nunca me habia contado y con el correr de los años comprobe que mi intuicion no me habia fallado. Aldana era la unica hija de un matrimonio de clase alta y vivio una vida de lujo y felicidad hasta que a los ocho años su madre fallecio en un accidente automovilistico. Nunca se le conocio otra mujer al padre de Aldana ni tampoco interes alguno por tenerla. No era el tipico viudo triste y deprimido, pero jamas volvio a casarse. Aldana sintio la muerte de su madre y sufrio mucho el primer año de ausencia, pero luego, como es tipico entre los niños de esa edad, logro superarlo y salir adelante.
Asi creci junto a ella, pasando la mayor parte de la semana en su casa, haciendo la tarea juntas, yendonos de vacaciones con su padre, viviendo como hermanas. A medida que creciamos compartiamos el mismo grupo de compañeros de club y frecuentando el mismo circulo social. Nos desarrollamos como dos chicas sanas y realmente bonitas. Las dos eramos morenas, de piel cetrina, Aldana de ojos color cafe y cabello castaño y yo de ojos negros, piel blanca y cabello color azabache. Teniamos esa clase de fisico modelado que gustaba a todos, pechos firmes y piernas bien torneadas, no nos podiamos quejar de nada, eramos felices. Una noche, una de las tantas en las que me quedaba a dormir con ella, el padre de Aldana ceno con nosotras y aviso que no saldria, que se quedaria en la casa asi que nos pidio que no subieramos el volumen de la musica como era nuestra costumbre, porque necesitaba descansar. Asi fue como nos acostamos temprano, tratamos de hacer el menor ruido posible (dificil cuando se tienen 17 años y la sangre en plena ebullicion) y nos quedamos dormidas rapidamente. En medio de la madrugada me desperte para bajar a tomar algo a la cocina y vi que la cama de Aldana estaba vacia, pero no me preocupe porque calcule que estaria en el baño o habria tenido la misma necesidad que yo, asi que la encontraria en la cocina, tomando su bendito jugo de pomelo que tanto amaba.
Me dirigi a la escalera y cuando pase por el cuarto de su padre, me llamo la atencion una serie de suspiros poco habituales en esa parte de la casa, eran suspiros femeninos y yo sabia muy bien que Francisco no habia llevado ninguna mujer a la casa. Me detuve frente a la puerta de su dormitorio y escuche como los suspiros se convertian en gemidos y no precisamente de dolor, sino que parecian ser de un placer extremo. Como la puerta estaba cerrada, pero mi curiosidad iba en aumento, decidi salir por la ventana del cuarto de servicio para poder espiar por los balcones que eran colindantes. Abri las ventanas del balcon de servicio y pase una pierna primero y despues la otra al balcon del cuarto de Francisco. Las cortinas no estaban cerradas asi que el panorama para ver era inmejorable. Como describir la sensacion que tuve cuando vi en medio de la cama de Francisco a Aldana completamente desnuda, a merced de la boca y de los dedos de su padre??? Al principio me dieron ganas de salir corriendo, sentia un agujero en la boca del estomago, como un vacio de asco y de incomprension y una parte de mi queria salir corriendo de esa casa y de la vida de ambos. Otra parte de mi, que hasta ese momento desconocia, me impulsaba a quedarme y a seguir viendo. Aldana, esplendida en su desnudez, estaba tendida en la cama de Francisco, con las piernas abiertas, con una mano empujaba la cabeza de su padre hacia su vagina y con la otra se apretaba su pecho izquierdo, con una fuerza increible, lo estrujaba sin control y no cesaba de gemir. La boca de Francisco parecia querer comerse de un solo bocado esa preciosa concha que aparecia iluminada con la luz de la oscuridad, la saliva de el y los jugos impresionantes que Aldana despedia. La lengua de su padre se arrastraba de adelante hacia atras, sin dejar centimetro sin mojar, esparciendo ese flujo espeso por todos lados sin descanso, mientras las caderas de Aldana se elevaban para que quedaran justo a la altura de la boca de su padre, esa boca que parecia un pulpo hambriento, desesperado por tragarla. Un dedo... Dame un dedo. le escuche decir a mi amiga del alma. Sin mas, Francisco coloco su dedo mayor dentro del agujerito de la concha, lo metio y lo saco tres veces, lo humedecio completo y despues de chuparlo se lo coloco en la boca a Aldana, que lo lamio en una forma sensual, mirando directamente a los ojos a su padre mientras lo hacia, saboreandose directamente de su fuente. La boca de Francisco absorbio los pechos de Aldana, su lengua lamio los pezones llenandolos de saliva para despues morderlos y estirarlos hasta que quedaron erectos y rojos, se veian duros como pequeñas piedras rojas. Papa, mamamelos repetia Aldana, con un tono de voz grave, bajo, casi desconocido para mi. Asi lo hizo el, como si de los pechos de una madre se tratara se prendio a ellos, succionandolos como si de ellos pudiera sacar leche, lamiendolos desesperadamente. Por entre las piernas de Aldana podia ver la tremenda ereccion de Francisco, el tamaño de su pene, las dimensiones que habia alcanzado y comence a darme cuenta en ese instante de mi propia excitacion, de la humedad que sentia entre mis piernas y de la dureza de mis propios pezones, pegando contra mi camisa de dormir. Francisco bajaba con su boca por el cuerpo de su hija con una maestria, con un conocimiento del terreno y de los deseos de ella que me dio la pauta de que esto no estaba sucediendo por primera vez. Volvio a su entrepierna para sobarla un poco mas, para lamer algo mas de todos esos jugos que expedia Aldana y para satisfacer los pedidos de su nena. Muerde el clitoris, papi... Muerdemelo como vos sabes... Siiiiiiiii, quiero gozarte papi. Y alla fueron sus dientes, para hacerse cargo de ese boton rosadisimo que comenzo a crecer cuando los dedos de su papi lo movieron en circulos, se metieron dentro del agujerito para poder mojarlo, lo rodearon y despues su boca lo estiro, sus labios lo sacaron hacia afuera, los sorbieron como si fuera el ultimo bocado que esa boca probaria en años. Eres tan rica, hijita, hummmmmmm, como me gusta tu sabor . Chupamela mas, papi... Mas, mas suspiraba totalmente descontrolada Aldana. Y Francisco siguio un poquitito mas hasta que levantando la cara, la miro a los ojos y le susurro: Ahora papi te va a dar su pedacito, estas lista?? . Siiiiiiiiiiii, quiero que me cojas, damelo . Y acto seguido, mientras Aldana abria los labios de esa concha que brillaba empapada, Francisco la penetro lenta, pero seguramente y su pene completo fue engullido por la vagina de su hija y comenzaron una danza de caderas y embestidas que me sacaban el aliento. Las manos de Aldana iban de sus pechos a la cabecera de la cama, asiendose fuertemente de los barrotes cada vez que su padre empujaba mas y mas dentro de ella. Lo quiero entero decia Aldana, con la poca voz que le quedaba. Lo tienes completo, ahora muevete nena, muevete. Gozalo!!! Asi!!!!!!!!!! . Yo no podia mas, estaba completamente excitada y muerta de envidia, queria ese pene dentro de mi, queria esas manos empujando mis caderas, estaba a mil, pero no podia dejar de mirar ni tampoco interrumpirlos. Te gusta, verdad? preguntaba su padre. Si, me encanta papi!!! Quiero mas!!! hacedme lo que sea, papi!!! . Dicho esto, Francisco saco su pene de la concha de Aldana y, aun duro y brillante, lo arrastro entre la abertura de la vagina y el culo de su hijita, que se retorcia de placer en la cama. Acto seguido, la puso de rodillas, dejando frente a sus ojos sus dos agujeritos, sus gluteos perfectamente formados, mientras que los pechos de Aldana se aplastaban contra las sabanas y sus manos se estiraban hacia su clitoris para seguir estimulandolo. Pidemelo, pidemelo donde mas te guste, mi nena bonita, le decia su papa . Damelo por atras, papa. Cogeme el culo papi!! Como tu quieres!!! Damelo por atras!!! . Sin hacerse esperar, Francisco acerco su boca hasta el agujero del culo de su nena, lo lamio un poquitito, dejo caer un hilillo de saliva para que se deslizara lentamente y con sus manos comenzo a colocar la puntilla de su pene primero, probando la reaccion de Aldana. Hummmmmmmmmmmmm, mas, mas. No me dejes asi, papa!!! . Esto inflamo mas los deseos de su padre y siguio metiendole ese maravilloso e hinchado pene hasta que de un empujon lo enterro por completo entre las nalgas de mi amiga del alma.
Hummmmmmmmmmm, que rico papi!! Aggggggggghhhhhhhhhhhhhh, metelo y sacalo , papi!! .
Aca lo tienes, nena!! Enterito!! .
Y las manos de Francisco acercaban y alejaban las caderas de su nena logrando que su pene la atravesara una y mil veces, que entrara y saliera con una facilidad asombrosa de ese pequeño agujerito que ahora estaba completamente dilatado. Mis manos, a esa altura de las cosas, no hacian mas que refregarse por sobre mi camisa de dormir y me estaba mareando el olor almizcle que salia de la habitacion del papa de mi amiga, mezclado con el que subia de mi entrepierna. Despues de un buen rato de empellones, Aldana le dijo a su padre : Quiero leche papi, dame tu leche tibiecita . Y sin mas Francisco saco su pene del culito de su nena y se lo coloco entre los labios de la boca. Ver la boca de Aldana engullendo ese trozo me termino de enloquecer, el pene de su padre entraba y salia de su boca, su lengua lamia el glande y parecia estar tomando un helado exquisito, las manos de su padre empujaban la boca de su nena hacia su ingle sin cesar.
Esta rico, papi!!! te gusta como te lo mamo, papi?? .
Humm, dale mas duro mi amor, que la lechita ya viene........ Hummmmmmmmmm, eres tan buena nena!!!.
Y sin hacerse esperar un segundo mas, Aldana siguio lamiendo y succionando el pene de su padre hasta que un chorro de semen cubrio los labios de Aldana y su lengua lo saboreo y desparramo por toda su boca, ofreciendole la misma a su papa, terminando los dos con un beso amplio, generoso, humedo y sabroso.
Tratando de recobrar la compostura, me movi sigilosamente y retrocedi para volver al balcon de servicio y poder llegar nuevamente a la cama. Cuando iba camino al cuarto me di cuenta que tenia la boca seca y mi entrepierna muy humeda. Decidi bajar a la cocina a tomar algo y estaba en eso cuando llego Aldana. Pude notar que aun sus ojos estaban nublados por tanto deseo vivido (recien ahi pude entender a que se debia esa sombra que siempre tuvo, pero jamas pude develar) y como si supiera que yo habia sido testigo de todo, me sonrie picaramente y al preguntarle que hacia despierta a estas horas de la noche, me responde :
A veces, cuando no puedo dormir, me levanto a tomar un vaso de leche a la madrugada .
Despues de esa noche en que vi que clase de relacion unia a Aldana con su padre, comprendi muchas cosas mas de la vida de ambos. Esa noche, Aldana se sirvio su vaso de jugo de pomelo y partio hacia su cuarto, quedandose dormida inmediatamente. No fue mi caso, yo desde la cocina tuve que ir al baño porque habia quedado terriblemente excitada, sentia como se habia acumulado mi flujo en la vagina y no queria dormirme de esa forma por lo tanto me fui a baño, me sente al borde de la bañera y me dispuse a terminar con ese estado. Mi ilusion despues de haber visto todo aquello, era Francisco asi que sentada recurri a mis manos, como tantas otras veces habia hecho desde que descubri lo que era el placer de la masturbacion despues de haberme desarrollado y alcanzado la adolescencia (aun no habia tenido relaciones con ningun hombre en mis cortos 17 años). Lentamente abri mis piernas, tome la esponja que habia en el baño y con ella comence a rozarme la vulva, los labios de la vagina y a adentrarme en ella con delicadeza, aunque la tarea era muy facil porque estaba inundada de flujo. La esponja acaricio mi clitoris en forma de circulos repetidas veces y decidi dejarla de lado para que mis dedos pudieran deslizarse dentro de mi propia conchita y asi sentir mis humedades mas facilmente, lo cual me excitaba sobremanera. Durante todo el tiempo en que me masturbe no pude dejar de pensar en Francisco, en sus manos sobre Aldana, en su lengua recorriendola, en su pene enorme atravesandola y lo que mas me llamo la atencion, es que la imagen de mi amiga se cruzaba por mi mente mas seguido de lo deseado, sus gemidos me excitaban y a medida que mi mente los reproducia mis dedos entraban mas profundamente en mi y mis caderas se elevaban mas y mas. Logre un orgasmo increible, prolongado, uno de los mas placenteros que habia tenido hasta ese momento y sabia que se lo debia a Francisco y a Aldana. Despues de lavarme la vagina delicadamente y los muslos, que habian quedado chorreados de mis propios liquidos, me fui a la cama. Al llegar escuche la respiracion acompasada de Aldana y supe que estaba profundamente dormida.
Al dia siguiente nos levantamos alrededor del mediodia, asi que no desayunamos mas que una frugal taza de cafe y nos dedicamos a tomar sol al borde de la piscina hasta que llego Francisco y a la media hora la empleada nos sirvio el almuerzo en el jardin. De no ser porque yo ahora sabia lo que los unia, mas alla de la relacion padre e hija, nada los habria delatado. La conducta de ambos era incuestionable, pero ahora yo estaba mas alerta a los pequeños detalles y eso no paso desapercibido para ninguno de ellos. Francisco me pregunto cuando seria el momento en el que yo le contara que tenia novio, me rei diciendole que en verdad no estaba en mis planes ese tipo de relacion siendo aun tan joven. De esa respuesta dedujo entonces que yo aun no habia tenido relaciones sexuales con nadie, cosa que le confirme sin el menor pudor. Aldana, a lo largo de esta charla que tenia con su padre, permanecia callada, solo se limitaba a comer en silencio. Eso me estaba dando la pauta de que ambos sabian que yo los habia visto, seguramente Aldana lo supo primero y se lo comento a su padre y eso, en lugar de inquietarme, solo me excitaba, era una sensacion rara, pero real. No podia negarme a mi misma que ninguno de los dos para mi serian los mismos despues de lo sucedido anoche, Aldana seguia siendo mi mejor amiga, pero ademas habia pasado a ser una mujer, su imagen gozando bajo las manos de su padre se colaban en mi mente cada vez que la miraba, me era imposible no revivir cada movimiento de su cuerpo disfrutando en aquella cama enorme. Francisco me excitaba, ahora mirarlo era casi provocarlo, de la noche a la mañana habia dejado de ser el padre de mi mejor amiga para convertirse en un hombre al que deseaba, en un hombre al que queria haber tenido entre mis piernas, en un hombre que me habia dejado caliente al ver como acariciaba y hacia gozar a otra mujer (porque esa habia sido la sintesis de mi mente, Francisco podia hacer delirar de pasion a una mujer) y sabia que era eso lo que, de ahora en mas, querria para mi. De pronto me revele como una adolescente capaz de todo, con tal de vivir aunque sea medio segundo del placer que habia espiado la noche anterior y no importaba si ese placer me lo iban a dar Aldana o su padre. Ellos, sin saberlo, habian encendido la mecha de deseo que anidaba en mi interior y parecia dificil de apagar facilmente. Ese dia siguio con algo de nerviosismo para mi, pero era logico, asi que me dedique a tratar de calmarme y ver como se iban a desarrollar los hechos, porque me quedaria dos dias mas con ellos y yo ya estaba dispuesta a salir de ella con la experiencia fascinante de haber conocido a Francisco como hombre o a Aldana, en otra faceta que no fuera la de mi mejor amiga o hermana. Sin mas, cuando a media tarde estabamos grabando musica con Aldana, ella se dio vuelta y mirandome fijo me dijo:
Ahora que lo sabes, que pensais hacer? .
La pregunta me sorprendio, pero solo porque estaba fuera de contexto, no porque no la esperara.
Nada Aldana, Que quieres que haga? Solo decirte que estoy dispuesta a charlar contigo si quieres, a escucharte si eso necesitas, nada mas .
Me dijo que hace rato que deberia habermelo contado, pero que no se animaba, que esto venia sucediendo desde hacia tiempo, que al principio ella no podia manejarlo, que sentia culpa y verg?enza, pero que aprendio a disfrutarlo, aprendio a gozar de todo aquello, que su padre le enseño todo lo que ella sabia y que hoy por hoy, era ella la que lo buscaba en mas de una ocasion. Aldana me comento que de ninguna manera esa relacion que tenia le impediria tener novio el dia de mañana, pero que por ahora, al igual que yo, no creia que eso pudiera suceder. Asi mismo quiso saber que me habia sucedido a mi, cuando descubri el secreto de ambos. Le respondi que al principio quise irme, queria salir corriendo de alli sin volver a verlos jamas, pero que despues no pude resistir la tentacion de quedarme y ver.
Dada la gran confianza que nos unia, la conversacion no fue para nada tirante y en mas de una ocasion nos reimos a medida que Aldana iba compartiendo conmigo detalles de lo que hacia con su padre y yo le deje entrever que Francisco me habia dejado bien caliente, que me encanto verlo como alguien mas que como su padre y hasta llegue a decirle, en tono de broma, que un dia me lo Prestara para poder pasar un buen rato con el. Otra noche mas llego a la casa de mi amiga, cenamos los tres juntos, vimos un video y Aldana y yo nos fuimos a dormir mientras que Francisco se arreglaba para salir.
Llevariamos mas de una hora dormidas cuando comenzo a sonar el telefono y como Aldana no daba muestras de atender y no habia extension de linea hacia los cuartos de los empleados, no tuve mas remedio que bajar semidormida a atenderlo. Era un llamado de larga distancia para Francisco, pero tuve que decirles que no estaba, tome el mensaje y dormida como estaba, anote los datos de quienes llamaban en un block de hojas que habia a tal efecto al lado del aparato. Me disponia a subir al cuarto cuando se abrio la puerta de la calle y entro Francisco, se notaba que recien llegaba de su salida nocturna. Me saludo normalmente y me pregunto que hacia levantada a esa hora asi que aproveche para darle la notita que le habia escrito con los datos del llamado. Luego de leerlo, sus ojos se deslizaron hacia mi, sus pupilas se clavaron en las mias y comenzaron a bajar lentamente por mi cuerpo, con una fuerza tal que me daba la sensacion de que mi pijama color azul se habia vuelto transparente. Me quede alli parada como congelada hasta que una de sus manos se acerco a mi y con un dedo comenzo a recorrer el borde de mi pijama de arriba hacia abajo, dejando que a veces se deslizara hasta mas alla de la linea de botones y llegara a acariciar el nacimiento de mis pechos. Mi reaccion no se hizo esperar, mis pezones comenzaron a endurecerse bajo la seda del pijama azul y mi respiracion se agitaba minuto a minuto.
Asi que anoche nos viste? Me decia Francisco susurrandome en el oido, con voz ronca, sin dejar de acariciarme por sobre la seda del pijama. Si logre responder solo con un hilo de voz. Y te excito, verdad?. Si , mucho. Y querrias saber que se siente, verdad? Preguntaba mientras seguia torturandome con sus manos sobre mi cuerpo que no dejaba de responder a sus caricias. Si, me encantaria. Aldana no te conto lo que se siente? Seguia preguntandome sin dejar de acariciarme. Algo, pero quiero mas, quiero saberlo por mi misma. Las manos de Francisco estaban haciendo estragos en mi cuerpo, sus dedos ya habian desabrochado dos botones de mi pijama y habian llegado a la curva de mis pechos sin problemas. Seguiamos parados al borde de la escalera, yo suspirando bajo sus manos y el explorandome sin tapujos. Mientras una de sus manos iba de un pecho al otro, la otra comenzo a abrirse camino desde mi estomago hacia mi vientre, siempre por sobre la tela del pijama. Me di cuenta como habia comenzado a abrir las piernas para que el pudiera llegar a donde quisiera sin obstaculos, facilitandole el camino hacia mi entrepierna que era donde queria tenerlo. Vamonos de aca, vamos a mi cama. Asi fue como de la mano me llevo hasta su cuarto y al pie de su cama, comenzo a besarme el cuello, muy lentamente dejaba deslizar su lengua por el, se metia en mis orejas, sus dientes mordisqueaban mis lobulos y sus manos acercaban mis caderas a las suyas para que pudiera ir sintiendo su excitacion, su dureza entre las piernas, su pene que estaba comenzando a calentarse lentamente. Que bonito cuerpo tienes!! Me encantan tus pechos!!. Muerdemelos me escuche decir sin poder creer que esa fuera mi voz.
Francisco no perdio tiempo y me saco la parte de arriba de la pijama para poder tener mis pechos libres, a su merced. Su boca comenzo a deslizarse sobre ellos, su lengua los mojaba y subia y bajaba por mis pezones, endureciendolos mas aun, sus labios los encerraban y pude sentir como sus dientes afilados los mordian. Yo no podia creer que tanto placer fuera posible, pero aun me faltaba tanto mas!! A medida que la boca de Francisco trabajaba sobre mis pechos yo sentia que mis entrañas se hacian liquidas, que me convertia en fuego por dentro y seguia queriendo mas y mas. Eres mas rica que mi nenita!! Quiero olerte... Me dejas??. Si pude responder con voz muy baja, estaba quedandome sin aliento. Lentamente me recosto sobre el borde de la cama y me fue quitando los pantalones del pijama, notando que estaban empapados en la entrepierna. Estas muy mojadita!! Hummmm, me gusta el olor que quedo en tu pijama!!! Veamos el que teneis alli... hueleme, hueleme, por favor!!!.
Con gran delicadeza me abrio las piernas y antes de enterrar su cara alli, me miro y me dijo: Tienes una concha preciosa, mi nenita!!! Como me gusta a mi!! Solo con una leve pelusita!! Veamos cuan suave y tierna es, me dejas??? Pruebala, es tiernita!!!. No tardo en colocar su cara alli y pude sentir como su aliento rozaba mis labios mayores, como su nariz absorbia ese olor caracteristico que yo emanaba cuando me excitaba y su lengua se deslizaba por mis muslos, lamiendo mi carne caliente. Que rico olor a hembra!!! Me estas poniendo a mil, nenita!!!. Segui, segui le pedia muerta de calentura. Te voy a enseñar igual que le enseñe a mi nenita, Aldana, Quereis? Si, enseñame!!!!. Ahora quiero comerte despacito esa concha tiernita y virgen... Quedate quietita, mi amor. Y su lengua comenzo a transportarme, sentia como esa lengua rugosa se metia dentro de mi agujerito, entraba y salia, se llenaba de flujo y lo repartia por toda mi concha, como se posaba en mi botoncito y se movia en circulos chiquititos, lo empujaba hacia adentro y cuando este respondia saliendo, lamia la partecita mas tierna haciendome saltar de gozo en la cama. Tienes un sabor delicioso!!!. Esa boca me estaba matando, Francisco me mordia levemente el botoncito, sentia como me lo chupaba entre sus labios, como combinaba sus dientes con su lengua, pero el placer maximo fue cuando, mientras no dejaba de lamerme el clitoris, me metio un dedo en el agujerito y comenzo a moverlo en redondo, como lo dejaba apoyado en las paredes internas de mi vagina y lo sacaba arrastrando, super mojado y con el mismo dedo esparcia el flujo alrededor de mi concha que ardia de deseo. Asi recostada sobre el borde de la cama, alzo mis caderas y dejo frente a sus ojos mis dos agujeritos, uno trabajado por su lengua y su dedo, el otro palpitante y virgen aun de todo contacto. Me calienta tanto saber que eres virgencita, mi nena!!! decia, al mismo tiempo que con el dedo mojado de mi flujo trazaba circulos alrededor del agujero de mi culito. No pares!!! era lo unico que podia pedirle. Su lengua ahora recorria los dos caminos, de mi concha a mi culito y a la inversa, iba y venia, iba y venia y yo sentia que me estaba dejando estelas de fuego a su paso. Ahora te toca a vos, mi amor! Ahora te toca a ti darme algo a mi! me dijo con voz ronca. Me sento en el borde de la cama, se desprendio su pantalon y con mis manos lo fue bajando hasta que salto ante mis ojos su imponente pene, ese que la noche anterior me habia dejado loca de excitacion. Tomalo delicadamente entre las manos y llevatelo a la boca, tesorito... Pruebalo, deja que tu lengua lo recorra, como si fuera un helado, el mas rico que hayas tomado. Recordando lo hecho por Aldana la noche anterior, lo tome entre mis manos y mi lengua comenzo a recorrerlo de arriba hacia abajo, en ese camino sentia como crecia bajo mi lengua, como palpitaba y veia la cara de Francisco, como entrecerraba sus ojos para disfrutar de aquello. La puntita, mi amor, chupame la puntita! . Con mis labios encerre esa puntita y me fascino lo calientita que estaba, como vibraba, parecia que tenia vida propia: lo deje apoyado en forma vertical sobre su propio vientre y lo empece a lamer desde los huevos hasta su punta, le lamia las paredes internas del pene y bajaba nuevamente hacia sus huevos, sentia como si eso lo hubiese hecho toda la vida y me encantaba. De pronto senti que no necesitaba las indicaciones de Francisco y comence a actuar sola, abri mi boca engullendome uno de sus huevos, lo deje dentro de mi boca, deje que mi lengua lo lamiera alli dentro y lo solte despacio, dejando que mis labios se arrastraran sobre el al salir para despues hacer lo mismo con el otro. Los gemidos de Francisco me alentaban a seguir y sus manos ahora empujaban mi cabeza hacia su ingle, metiendo y sacando su pene de mi boca en un inequivoco gesto de cogerme por la boca, cosa que a mi me puso como loca.
Eres fantastica, mi virgencita!! repetia entre gemidos. Y seguia masturbandolo con mis manos y mi boca, seguia dandole el placer que me habia pedido, pero yo lo queria dentro de mi, asi que antes de su leche saliera (como habia salido la noche anterior en la boca de Aldana) lo aleje de mis labios y lo baje a mi entrepierna, diciendole: Ahora me vas a coger como cogiste anoche a tu hijita!!!. Ahora vas a saber lo que es el placer!!!. Con sumo cuidado Francisco acerco la punta de su pene a mi conchita ardiente y comenzo a presionar. Que estrecha eres, mi virgencita!!! Hummmmmm, abrete mas amor, dame lugarcito!!. Y de un solo empujon, me lo metio completo, dejandome sin aliento, pero con fuerzas suficientes como para empezar a moverme a su ritmo. Ahora si!!! A gozar mi virgencita !!! Movete amor, goza!!!. Que grande que es!!! Damelo mas adentro, Francisco!! mas!!!! '. Sentia como sus caderas golpeaban las mias y mis manos no dejaban de estrujar mis pechos y pellizcar mis pezones, sentia que mi cuerpo era una sola llama, pero estaba feliz porque ese pene me estaba partiendo por dentro y la friccion de cada salida y entrada me estaba dando un placer infinito. Mas adentro por favor!!! Metemelo mas por favor!!. Francisco, accediendo a mis pedidos, tomo mis piernas y las subio a su cuello, dejando un nivel de apertura increible y seguia empujando, seguia horadando mi interior y mis manos se asian a las sabanas ante cada empujon. Me estas partiendo, papi!! me encanta!! Ahghhhggggggggg!!!. Asi como estabamos, con su pene dentro de mi, me tomo de los hombros y me levanto de la cama, me pego a su pecho, giro en redondo, se acosto y me dejo sentada sobre su ingle, con sus manos sobre mis caderas subiendome y bajandome, sentada sobre su pene, cabalgandolo como la mas brava de las yeguas. Hummmmm, encontre a mi putita privada!!! Eres la mejor amiga de mi nena, la que mas me gusta!! La virgencita mas putita que hay!!! No dejes de moverte!!!. Lleve las manos de Francisco a mis pechos para que los manoseara bien y, apoyando las mias a los costados de su cuerpo, comence a subir y bajar mis caderas sobre las suyas, sentandome a fondo sobre su pene, bombeando mis caderas contra las suyas y tragando con mi concha desvirgada ese pene fabuloso que me acercaba lentamente a la gloria. Te gusta, papi? Asi te gusta?.
Francisco solo gemia y apretaba mis senos descontroladamente. Cuando senti que una oleada de calor mas intensa me estaba recorriendo me separe de el y alcance a colocar mi boca sobre su pene para poder succionarlo una vez mas antes del final. Quiero acabarte en la boca, mi nenita virgen! . Aca estoy, sacala, saca la misma leche de ayer!! fue mi ruego desesperado. Entre lamida y lamida pude sentir como esa leche tibia subia hacia la superficie y pude saborear la miel que Francisco le habia dado ayer a Aldana, pude sentir esa espesura entre mis labios y escuchar el gemido extenso de el, que se desparramo por toda la habitacion. Ahhhhhh!!! Eres sensacional, mi virgencita linda!!! . Ya no mas Francisco, ya no soy mas tu virgencita linda, vos te encargaste de que dejara de serlo. Que decirles? despues de lo que habia visto entre Aldana y su padre y lo que habia vivido yo sola con el, ya estaba fuera de mi, tenia la sensacion de que se habian terminado los limites y que mi adolescencia habia dado paso a una etapa en mi vida, donde solo queria conocer el placer de los adultos, el placer que se experimenta a cualquier nivel sexual, sentia que no habia fronteras para mi deseo. Despues de aquella increible experiencia con el padre de Aldana me di una ducha y me acoste. Al dia siguiente me levante pasadas las once de la mañana y me quede sentada en la cama viendo television, porque cuando una de las empleadas de la casa me trajo el desayuno, me comento que Aldana se habia ido al shopping y El señor habia salido temprano hacia su trabajo. Aprovechando que estaba sola en la casa me dedique a rememorar los dos ultimos dias vividos y no cabia en mi del asombro, todo mi mundo habia cambiado y sentia que queria mas y mas. Ahora tocaba enfrentar a Aldana, comentarle lo que habia pasado con su padre y me intrigaba saber si ella ya estaba al tanto o si seria una sorpresa lo que yo podia decirle. Aldana llego despues del mediodia y nos quedamos toda la tarde tomando sol y nadando, sin que se mencionara nada de lo sucedido con su padre la noche anterior. Ese era el ultimo dia que me quedaba en su casa asi que por la noche arme el bolso y despues de cenar parti hacia mi casa, asombrada porque no se habia tocado el tema entre ella y yo.
Paso una semana en que no nos vimos ni nos hablamos por telefono y comence a pensar que Aldana y su padre habian hablado del tema y que ella se habia ofendido o enojado con lo sucedido y ese era el motivo de su silencio. Despues de esos dias, Aldana llamo a casa para invitarme a pasar un fin de semana en su casa de la playa y sin dudarlo, acepte. No se por que crei que vendria Francisco tambien, pero me equivoque una vez mas. Nos encontramos en el aeropuerto el viernes por la tarde, tomamos el vuelo de las seis y media y en una hora estabamos instaladas en su casa. Fuimos al super a comprar comida para esos dias, alquilamos dos videos y nos sentamos a ver el atardecer en el balcon terraza hasta que se hizo la hora de la cena. Cenamos tranquilas, vimos uno de los dos videos y cuando estabamos por acostarnos Aldana me encaro sin rodeos. Que tal la pasaste con mi papa? Inutil hubiera sido hacerme la tonta o negar nada de lo sucedido asi que respondi francamente al decirle que habia sido sensacional, que era lo



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