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Categoría: No consentido
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En el colectivo
Esta fantasia relata la historia de una joven muy delgada que es violada en un micro de larga distancia por un pasajero que se sube en un pueblo perdido.
Debia ser aproximadamente la una de la mañana cuando llego el colectivo a la terminal. Con destino a Mendoza, ese micro debia llevar ya unas seis o siete horas de viaje, cuando paso por aquel pequeño pueblo donde yo me subi.
?En que asiento puedo ubicarme? le pregunte al chofer.
Me miro con una cara de infinito aburrimiento. En cualquiera, me dijo, el micro esta casi vacio.
Subi y mientras nos alejabamos de la terminal, avance lentamente por el pasillo, entre los asientos, inspeccionando a mis compañeros de viaje. Un solo chofer, el que me recibio el pasaje, escuchaba la radio mientras manejaba, sin duda no podia sintonizarla bien y eso era lo que lo ponia de mal humor. En el primer asiento viajaba una anciana, y parecia que conmigo eramos todos los pasajeros. Avance hacia el fondo, buscando instintivamente la privacidad de los ultimos asientos junto a la maquina de cafe, y me encontre con una pasajera mas, que viajaba en el ultimo asiento. Una muchacha rubia, muy flaca y de pelo muy corto, que dormia en el ultimo asiento, tapada por una campera de jean. Dude un poco donde elegir asiento. La verdad es que la chica era bastante linda y preferia sentarme con ella, pero las reglas no escritas de educacion indicaban que debia sentarme en cualquier otro asiento de los que estaban libres. Al fin me decidi y me sente junto a ella.
Adentro del colectivo no se veia nada. Apenas unas pequeñas luces rojas iluminaban el numero de los asientos. Afuera habia luna llena, pero estaba muy nublado. Cada tanto, las nubes dejaban paso a la luz y se podian ver los campos que atravesabamos, y tambien podia ver la cara de la rubia dormida. Se tapaba el pecho con una campera de jean y acurrucaba las piernas dentro de una larga pollera turquesa. Podia observarla detenidamente en esos intervalos, la imaginaba desnuda, y de tanto hacerlo tuve una ereccion. Mi primer idea fue irme a otro asiento, para poder masturbarme, pero tambien tenia en mi bolso un revolver cargado, y estaba presente en mi la tentacion de violarla. Pasaban los kilometros y no me decidia. Al fin, cuando pasamos por unos baches, la rubia se desperto. Me miro un segundo, con los ojos semicerrados por el sueño, y luego miro por la ventana. En ese segundo tome la decision, saque el revolver del bolso, me acerque y le dije al oido
Si gritas te mato
La rubia se quedo quietita, al ver que la estaba apuntando, y estaba atrapada entre la ventanilla y yo. Aun estaba un poco dormida, pues no le di tiempo a reaccionar.
?Que queres? dijo temblorosa
Cerra los ojos y quadate quieta. Si llegas a hablar, si alguien se da cuenta, te mato.
Corri del todo la campera que la cubria, y mire a mi presa. Justo la luna se escondio tras una nube y volvimos a quedar en la oscuridad. Ella tenia puesta una remera roja con un gran escote en v. Meti un dedo en el escote y lo estire, para espiar adentro. Casi no tenia tetas. En la penumbra alcance a ver dos pequeños bultos atrapados en el mas inutil de los corpiños. Le arremangue la remera hasta las axilas y le corri el corpiño hacia arriba. La luna volvio a salir, mostrandome un pecho casi liso, y dos pezones pequeños, rosados, que acaricie con violencia con la palma de mi mano libre (en la otra mano sostenia el revolver, apoyado en la cabeza de la rubia). Me incline para chuparlos, y los mordi dejandole algunas marcas. De nuevo la luna se oculto, y yo bese en la boca a esa muchacha aterrada que no paraba de temblar. Le ordene que sacara la lengua, y se la chupe con ganas, y la obligue a hacerme lo mismo a mi. Ademas la hice tragar mucha saliva, practicamente escupia en su boca mientras la besaba.
Baje la mano y le subi la pollera. La hice levantar la cola para poder subirla toda. Tenia pocas caderas, era realmente muy flaca, casi anorexica. La luna reaparecio para mostrarme una bombacha de algodon blanca con flores azules, sin encajes, que le ocultaba lo que yo queria ver.
Bajate la bombacha le dije hasta las rodillas.
Obedecio sin decir nada. Permanecia con los ojos cerrados. Apoye la punta del revolver en la entrada de su concha cubierta de una pelusa rubia muy cortita, y le ordene que separara sus labios vaginales. Entonces llevo sus manos hasta su conchita, apoyo sus dedos en los labios, y los separo lentamente, descubriendo un interior rosado en donde apoye el frio caño de mi revolver. Empuje despacio, la penetre unos tres centimetros con mi arma, y entonces decidi que ya no podia aguantar mas. La pija hinchada hacia fuerza para salir de adentro de mi pantalon. Me baje los pantalones y los calzoncillos, y quedo a la vista mi poronga erecta.
Quiero que me chupes la pija le dije.
La hice recostarse sobre mi, como si estuviera durmiendo. Puse la campera sobre nosotros, de manera que no se viera lo que ibamos a hacer. Le meti la punta del choto en la boca... que hermoso. sentir el calor de su boca alrrededor de mi pene. Puse la mano derecha bajo la campera, para seguir apuntandole a la cabeza. Lo estaba haciendo perfecto.
Con mi mano izquierda le acariciaba las nalgas, se las pellizcaba, y mientras hacia esto deleitaba la vista con el paisaje que la luna me mostraba a traves de la ventanilla. Me lleve el dedo indice a la boca y lo llene de saliva, y puse de nuevo mi mano en su colita. Con los otros dedos le separe los cachetes, para que el dedo ensalivado le llegara al agujero del orto sin perder lubricacion. Cuando se lo meti dio un respingo. Debia ser virgen por ese lado. Se lo meti hasta el segundo muñon, y me movia ritmicamente. Cuando entendi que ya no podria aguantarme mas sin acabar, me incline y le susurre
Tragate toda la leche, dejas algo y te mato
Todavia recuerdo el placer que senti cuando le inunde la garganta con mi semen. Ella lo trago absolutamente todo, y no se saco la pija de la boca hasta que yo se lo ordene.
Nos quedamos asi, sin movernos. Ella recosto su cabeza (por orden mia) sobre mi pija humeda, y yo me quede dormido sin sacarle el dedo del ojete. Aproximadamente media hora mas tarde me desperte. Mi dedo estaba seco, y no sabia como hacer para sacarselo sin que le doliera. No pensaba en su dolor, realmente, sino en que pudiera gritar involuntariamente. Por eso le recorde
Voy a sacarte el dedo de ahi adentro. Si llegas a gritar te mato aca mismo.
Deje el revolver a un costado para ayudarme con las dos manos. Le separe muy bien las nalgas y pude sacar el dedo, que se atascaba en su interior. El colectivo estaba entrando en una ciudad, ni se cual era. Le acomode las ropas, me subi los pantalones, y la hice recostarse nuevamente sobre mi. El micro entro en una terminal de omnibus. Subio una pareja de alrrededor de 40 años y se sentaron por el medio. El micro volvio a arrancar. Cuando estabamos ya nuevamente campo traviesa, en esa oscuridad total la hice desnudarse casi por completo, hasta le saque las zapatillas, y solo le deje la remera roja. Me sente en el medio de los dos asientos y la hice sentarse arriba mio, con las piernas bien abiertas, y la penetre lentamente, gozando a cada milimetro en que su conchita avanzaba cubriendome la pija. Entonces la obligue a moverse de arriba a abajo, y con mis dedos le frotaba el clitoris, y le dije
Si vos no llegas al orgasmo te aseguro que yo no pienso parar de cogerte.
Deje el revolver en el asiento y con la otra mano libre le pellizcaba los pezones de esas tetas lisas, y le acariciaba las costillas que se le notaban por debajo de la piel. Al fin ella acabo, en silencio, su concha latia y me apretaba la pija, haciendome acabar en su interior, mientras ella se mordia los labios y lloraba.
Luego de descansar un rato, le saque la pija de adentro y me vesti. Le hice sacar la remera y puse toda su ropa en mi bolso. Ella no llevaba equipaje, su valija la habia puesto debajo, en la bodega. Me acerque al chofer y le dije que queria bajar alli, en el medio del campo. El coche se detuvo para que yo descendiera, y pronto se marcho, en las primeras luces del amanecer, llevandose a aquella muchacha desnuda y violada, mientras yo huia campo traviesa.




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